martes, 26 de marzo de 2019

                                                                                 ·                                  

 MI BARCA SOLITARIA 



MI BARCA SURCA SOLITARIA ENTRE REMOLINOS DE MIS LLANTOS,

Y EL SUBLIME AMOR ME ACORRALA A LOS BOSQUES DE MI PECHO.


LA LUNA HABLA,DOLORES TIENEN LAS LIANAS NEGRAS DE VIDRIO MANSO.

ENDEREZA MI SENDA DE PIEDRAS SECAS; TERNURA MIA DE MIS TEMPLOS.

ENSÉÑAME TUS CAMINOS QUE LLEVAS DENTRO OH,TROVA DE MIS CONSUELOS,

DUERMÉTE MI SER QUERIDO Y YO IZO VELAS A MIS VELEROS DE PALOS ALTOS.

DICHA MÍA ERES MI DERROTA QUE PONES RUMBO Y PROA CONTRA LOS 

VIENTOS;
VEN OH,GAVIOTA MIA PALOMA DE MIS PLAYAS,ESCUCHA EL CANTO DE TU


 MANCEBO,
OH, ESPUMA BLACA,CATARATA DE MIS OJOS Y EMBRUJO DE MIS VENAS Y MIS


 BESOS.
CÚRAME CON TUS LABIOS Y OCÚLTAME EN TUS ADENTROS Y EN TUS MANSOS 


LIRIOS
Y EN MIS ANSIADOS BESOS.


viernes, 22 de marzo de 2019

                                                        

¿QUIÉN?
¿QUIÉN PLANTÓ FUEGO AL VOLCÁN
E ILUMINÓ LAS ESTRELLAS?
¿Y QUIÉN, AL VIENTO, LAS ALAS,
Y A LAS MONTAÑAS, LAS PIEDRAS?
¿QUIÉN A LAS VENAS DEL MUNDO
LAS CONVIRTIÓ EN ARTERIAS
Y LAS LLENÓ DE SALIVA
PARA LA SED DE LA TIERRA?
.
¿Y QUIÉN AL PROFUNDO MAR
LO SUJETÓ EN SUS CUEVAS
Y EN LO MÁS HONDO DEL CAOS
DONDE EL SILENCIO NO PIENSA?
.
¿Y QUIÉN CREÓ ESA SOMBRA
DESDE LA LUNA A LA TIERRA,
DESDE LA NOCHE MÁS CLARA
HASTA LA NOCHE MÁS NEGRA?
¿Y QUIÉN, LA LUZ DEL RELÁMPAGO?
¿Y QUIÉN, LA FUERZA DEL TRUENO?

.
¿Y QUIÉN, EL AIRE INVISIBLE,
E IRA DE LA TORMENTA?
¿Y QUIÉN, EL AIRE EN MI BOCA?
¿Y QUIÉN, LA BRISA MÁS TIERNA?
¿Y QUIÉN, SENTIR EL AMOR
DESDE LA DISTANCIA INMENSA?
.
.
¿QUIÉN ES EL AUTOR DE ESTE COSMOS?
¿QUIÉN ES EL AUTOR DE ESTAS CIENCIAS?
¿QUIÉN HAY POR DETRÁS DEL TODO
CUANDO EN CONCIENCIA SE PIENSA?

Fco. de Sotavento

sábado, 9 de marzo de 2019

 Aroma de lirio


      Cuánto quisiera decirte
                    en un rincón solitario,
llamarte ¡dulce amor mío
y ojos de mi pasado!

 Poder decirte en secreto
algo que tienes callado,
algo que tienes dormido
                           y no quieres despertarlo.

                          Delicia sería decirlo
                         en el silencio estático,
        en una noche de estrellas
                         recostada en mi regazo,
                         y con mis versos de brisa,
                         con tus labios en mis labios,
                         en una senda perdida
                         donde todo fuese extraño,
                         en una playa desierta
                         donde el silencio es muy largo,
                         y te deja desnudar,
                        y soñar en solitario.


                        ¡Oh, dulce susurro mío!
               ,        ¡Preludio de mi pasado!
                        ¡Alta roma de mis lirios!
                    ¡Río manso idolatrado!

¡Esponja de mi alma triste!
¡Alfombra del bosque mago!
Cuánto amor yo te daría
si estuvieses en mis prados,
y poder beber tus sueños
en el fondo del triángulo.

Eres mi noche de estrellas
y el plenilunio dorado.
eres mi musa nocturna,
en esas noches que hablo
contigo en las sedas lisas,
contigo sobre ese espacio,
donde veo siluetas
a las que siempre me abrazo.

Y vuelvo a beber tus vinos
en la cumbre de tus labios.
para morir cuerpo a cuerpo

en las hierbas de tu prado.

jueves, 7 de marzo de 2019

LA CASA DE LA MURALLA

Era una casa de piedra
solariega y amurallada,
catorce abetos tenía
cercando toda la casa.

Un negro portal de rejas
era su primera entrada,
la segunda de madera
y por dentro una palanca.

Entré despacio y sin luz
como una sombra que vaga,
pero sereno a la vez
para ganarme la baza.

Una vela me encendí
cuando llegué a una sala,
cerrada con diez cortinas,
todas ellas embrujadas.

Ya dentro de la casona
en una mesa muy larga,
había seis candelabros
y los seis eran de plata.

Cuatro bandejas había
y ensaladeras sin tapa,
y cien cubiertos brillantes
metidos en una caja.

En otra sala escondida
que a penas se iluminaba,
aquella vela chiquita
que me enseñaba la casa,
al dar tres pasos al frente
al lado de una ventana,
se hallaba una vitrina
con dos cabezas humanas,
en dos bandejas de vidrio
como vivas, disecadas.
que decapitaran los “cínios,”
aquellos veinte asesinos
con sus verdugas espadas.

Pero lo más sorprendente,
y aquí me quedé sin habla
al ver las copas con sangre,
                    y sobre la sangre una cara.

Copa a copa fui mirando
a ver que rostros hallaba,
entre los blancos y rojos
de los que allí traspasaran,
con quince sables de oro
y cinco largas espadas.

Todos eran campesinos
que en la mesa sentenciaran,
mas de las copas presentes
de las que allí se encontraban,
eran de veinte asesinos
que dejaran de tomarlas.

Al lado de tantas copas
de botellas y garrafas,
me espantaron tantos ojos
y tantas humildes almas,
que penaban en botellas
y en las azules garrafas.

Tenían cara de hombres
con patas de salamandras,
y ojos como las moscas,
que al mirarlos te espantaban.

Las traidoras y alcahuetes,
prostitutas y borrachas,
al meterlas en botellas
y en las ocultas garrafas.
1.                                                 enfermaran de ictericia
y de la canina rabia.
.
Qué ojos de grandes moscas,
qué grandes eran sus alas,
qué extrañas figuras había
por dentro de aquella casa.

Al apagarse la vela
de la diminuta llama,
de las botellas salían
miles y miles de almas.

Y otros espíritus vivos,
de mujeres fusiladas,
que venían por la noche
beber saliva de araña.


Aquello era un refugio
refugio de extrañas almas,
posada de los espíritus
que solitarios vagaban.

Un vil lugar de sentencias,
de espíritus que se encarnan,
en la idea de los hombres
y por todas sus entrañas,
para hacer barbaridades,
barbaridades macabras.

  Mas todo lo que describo
  sobre esta casa que espanta,
  dicen que hay una alcoba
  y en dicha alcoba un fantasma,
  y aquellos veinte asesinos
  de los que habían bebido,
  la sangre de tantas almas.
                                




















miércoles, 6 de marzo de 2019

LAS BARCAS DE MI INFANCIA
                                               
Contra la corriente amarga
sobre el río de mi infancia,
se acercó una barquilla
al costado de mi barca.


La mía era la negra,
la otra era la blanca,
pero tan bonita era
cuando se enarbolaba
que todo mi gran amor
era comprarme esa barca.


Yo no tenía los medios
ni valor a desatarla,
sólo sentía tenerla
y con amores comprarla.


Siguiendo nuestros murmullos
sobre las tranquilas aguas,
la barquilla se viró
inclinándose a la banda.


Y yo, sobre las corrientes,
supe llamar a mi alma
preguntándole por qué,
no era querida mi barca?.


Ella me dijo que no,
que el mundo era una trampa,
que todo era mentira,
que todo era una farsa.


Cuando salió de aquel río
dolorida y cabizbaja,
¡qué angustia muerta en tristeza!,
¡cuán ojos llenos de lágrimas!


Aquí al pie del juncal
sobre el río de mi infancia,
yo no vi otra barquilla
nadar mejor en el agua.

Yo soy la chalana negra,
fiel amiga de la blanca,
y a pesar de tanto tiempo
que entre ambas no se hablan,
aún me sobran los suspiros
para comprarme esa barca.
AGUAS AZULES DE TU ALMA

Las aguas azules de tus cañaverales,

divino espejo donde tu rostro veo,

veo dos sombras blancas que se van

moviendo  y mis ojos quedan ciegos,

por verla a ella encendida de belleza.


El árbol es alto, la casa cueva, viene el viento

y la veo volar como un ángel con alas bellas.


Es ella, la que yo amo, la que yo quiero,

la  que me escucha con ternura mis consuelos.


Cúrame con tus alabanzas y con tus besos

que está enerva mi alma y se ahogan mis pupilas;

oh, clamor  mío, de mi esperanza, de mis vientos, gondolita.



Ven a mi alondra mía a mis brazos  que suspiran

y lloran mis sentimientos siempre por ti mi sibilina,

que estoy en un  rincón solitario y pido me des vida,o

esa vida de amor puro que anida en tu cuello y mejillas.


Embalsame en tus cejas y en  el lago de tus  retinas

y encarcélame en mi locura con  tus besos oh, mi libellita.